Educampo Educampo Educampo Educampo
Resultados 2016

jueves, 18 de mayo de 2017

MAYO 18, 1811 - LA BATALLA DE LAS PIEDRAS

MAYO 18, 1811 - LA BATALLA DE LAS PIEDRAS

Artigas sobre los españoles.
Por aquellos tiempos, España había sido ocupada por los franceses, quienes habían tomado prisionero al rey Fernando VII.
Buenos Aires, ante estos sucesos, se manifestó fiel al monarca español, y en mayo de 1810 formó una junta de gobierno dominada por criollos (los nacidos en América), que sustituyó al Virrey Baltasar Hidalgo de Cisneros. En el Río de la Plata, estos hechos son conocidos como la Revolución de Mayo.
En Montevideo -por el contrario- el gobernador Francisco Javier De Elío reconoció la autoridad del Consejo de Regencia (instalado en España para suplir la autoridad de Fernando VII), hecho por el cual fue nombrado Virrey, y Montevideo pasó a ser la capital del Virreinato del Río de la Plata.

José Artigas había sido hasta ese momento capitán de Blandengues en el ejército español, pero el 15 de febrero de 1811 abandonó dicho bando y viajó a Buenos Aires para ofrecer sus servicios a la Junta de Mayo.
El caudillo conocía muy bien las necesidades e intereses de los habitantes del pueblo oriental, y en su cabalgata hacia la vecina orilla, se ganó el respeto y admiración de hacendados y paisanos, indios, esclavos y gauchos.
A su regreso, luego de integrarse al contingente revolucionario y tras tomar el mando, Artigas instaló su cuartel general en Mercedes, departamento de Soriano.
El pueblo oriental en pleno (todos aquellos que habían conversado con José Gervasio y que se oponían a la autoridad de los "godos", que era como llamaban a los españoles) se levantó en armas para luchar por la libertad.

Así, desde el 28 de febrero de 1811 -día en que Pedro Viera y Venancio Benavídez "sellaron los primeros pasos de la libertad en este territorio" con el Grito de Asencio, episodio que se considera como comienzo de la Revolución Oriental- no faltaba mucho tiempo para concretarse en mayo el triunfo de las acciones patriotas. Artigas expresaba sus anhelos referente a la libertad de los pueblos en frases como ésta: "La causa de los pueblos no admite, señores, la menor demora".

Con vistas a enfrentar al ejército español, tres columnas de soldados orientales partieron desde diversos puntos del territorio, listos para la batalla y entusiasmados con la idea de libertad.
La primera de ellas al mando de José Artigas, salió de Mercedes.
En segundo lugar partió Venancio Benavídez, y una tercera columna -dirigida por Manuel Francisco Artigas- salió de Maldonado.
Los patriotas comenzaron su avance sobre Montevideo, y a medida que marchaban, lucharon y triunfaron en varios pueblos.
El 18 de mayo se encontraron allí ambos ejércitos. Las fuerzas artiguistas avanzaron en una primera instancia sobre los españoles y, luego de un tiroteo, Posadas y sus hombres retrocedieron hasta una zona elevada. Se diría que estaban ahora en ventaja, pues un punto elevado siempre resulta estratégico.
Pero entonces, avanzó hacia la nueva posición española desde la izquierda la columna oriental de caballería al mando de Antonio Pérez. Por la derecha, la columna comandada por Juan de León. En ese momento, José Artigas mandó la columna de su hermano, Manuel Francisco Artigas, con el fin de cercar a los españoles por la retaguardia.
De esta manera, Posadas y su ejército quedaron encerrados y se rindieron.
 
La batalla se prolongó desde las 11 de la mañana hasta la puesta del sol.
La actitud de Artigas al final del combate fue honorable, al ordenar: "Clemencia para los vencidos"